Cada intervención en Manizales tiene un impacto real en las calles y en la vida de quienes las habitan. Como muchos vecinos que cuentan cómo ahora se sienten más tranquilos caminando de noche gracias a la nueva luz en sus barrios.
Estas experiencias reflejan que la transformación urbana y rural no es solo cemento y luminarias… es seguridad, convivencia y bienestar para todos.
